Las recomendaciones de la dieta del grupo sanguíneo, sin fundamento científico (noviembre 2013) | Unión Vegetariana Española

Cocina vegetariana/vegana

Equipo de nutrición de la UVE

Las recomendaciones de la dieta del grupo sanguíneo, sin fundamento científico (noviembre 2013)

La dieta milagro del grupo sanguíneo se ha venido dejando de lado desde su comienzo; sin embargo, la gente ocasionalmente tiene preguntas acerca de su validez. Para ser justos, el concepto resulta interesante - nuestro tipo de sangre (A, B, O o AB) predetermina qué tipos de alimentos deberíamos consumir. Según el artífice de la dieta, existirían las siguientes reglas:
- El grupo sanguíneo O es el más común. El autor afirma que los de tipo O necesitan una dieta rica en carne. Además, los del tipo O responden bien ante un régimen de ejercicio intenso.
- El grupo A debería llevar un dieta principalmente basada en vegetales y responden bien ante actividades de bajo estrés.
- El grupo B implica que lo apropiado es una dieta más flexible, y los productos lácteos son bien tolerados por este grupo. Los del tipo B responden mejor ante el estrés con creatividad, a diferencia del ejercicio.
- El grupo AB es un grupo variable, con un tubo digestivo sensible que responden mejor a la espiritualidad a diferencia del esfuerzo físico.

Según una revisión de 2013 publicada en el American Journal of Clinical Nutrition, no hay evidencias científicas para ninguna de estas recomendaciones. Quizás más desconcertante es la recomendación del autor de excluir una larga lista de cereales, frutas y verduras para varios de los grupos sanguíneos - alimentos que se ha demostrado que protegen frente a enfermedades comunes como las cardíacas, la diabetes y el cáncer. Otras banderas rojas incluyen el hecho de disuadir de hacer ejercicio y animar al consumo de productos cárnicos. Los productos lácteos son recomendados a los del tipo B, un tipo más común entre las personas de origen asiático y africano, en comparación con los caucásicos. Irónicamente, los asiáticos y los africanos presentan tasas muy altas de intolerancia a la lactosa. Como aspecto positivo, esta dieta disuade de consumir lácteos y alimentos altamente procesados a la mayoría de la gente, y si tienes la suerte suficiente de pertenecer al grupo A, recibirás más consejo dietético basado en la evidencia para adoptar una dieta basada en vegetales. En caso contrario, mejor evitar lo que es, en el mejor de los casos, una brillante idea de marketing, y en el peor de los casos, una dieta que incrementa el riesgo de enfermedades crónicas y mortales.

Texto original: 

The blood-type fad diet has somewhat gone by the wayside since its inception; however, people occasionally have questions regarding its validity. To be fair, the concept is intriguing—our blood type (A, B, O, or AB) predetermines what types of food we should be consuming. According to the diet’s architect, the following rules apply: 
- Type O blood is the most common blood type. The author states that O types need to eat a meat-heavy diet. In addition, O types respond well to an intense exercise regimen.
- Type A blood should have a mostly plant-based diet and responds well to low-stress activity.
- Type B blood means a more flexible diet is appropriate, and dairy products are well-tolerated by this group. Those with B blood type respond best to stress with creativity, as opposed to exercise.
- Type AB blood is a “mixed bag,” with a sensitive digestive tract who responds best to spirituality as opposed to physical exertion.

According to a 2013 review published in the American Journal of Clinical Nutrition, there is no scientific evidence for any of these recommendations. Perhaps even more disconcerting is the author’s recommendations for excluding a long list of grains, fruits, and vegetables for various blood types—foods that are proven to protect against common diseases including heart disease, diabetes, and cancer. Other red flags include discouraging exercise and encouraging meat product consumption. Dairy products are encouraged for type B blood types, a blood type more common among Asians and African-Americans, compared with Caucasians. Ironically, Asians and African-Americans have very high rates of lactose intolerance. On the upside, the blood type diet discourages dairy and highly processed products for most, and, if you are lucky enough to have type A blood, you will get more evidence-based dietary advice to adopt a plant-based diet. Otherwise, best to avoid what is at best a brilliant marketing idea and at worst, a diet that increases your risk for chronic and deadly conditions.

 

Referencia del estudio: 

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