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¿Hacemos un detox?

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¿Hacemos un detox?

En cuanto buscas detox en internet, desgraciadamente aparece cómo puedes llevarlo a cabo. Especialmente en estas fechas, justo después de Navidad, en las que hemos cometido “supuestos excesos”, que supuestamente “tenemos que compensar”. Me consuela, al menos, que la segunda página web que aparece al hacer la búsqueda alerte sobre los principales perjuicios de esta dieta.2124

Hablemos un poco de zumos, batidos, licuados y demás temas triturados.

Como si el triturar algo hiciese que las propiedades se potenciasen. Pues realmente, la única diferencia que hay entre unas piezas de fruta y verdura enteras y en las mismas trituradas, es precisamente esa: el formato. Pasan de sólido a líquido. No hay más.

A nivel nutricional, comentaremos a continuación las principales diferencias en cuanto al impacto en el organismo, que las hay, y significativas. Pero hablando de nutrientes en sí, lo único que puede pasar es que se alteren algunas vitaminas o minerales con el contacto con la luz y el oxígeno, es decir, que se oxiden, evaporen o enrancien. Fin.

No hay ninguna evidencia científica de que las dietas detox favorezcan la eliminación de toxinas. El organismo tiene sus medios fisiológicos mediante el hígado y el riñón, que están continuamente depurando nuestra sangre.

De no ser así, nos pasaríamos la vida intoxicados, ya que nuestro propio metabolismo genera desechos y toxinas. Generamos toxinas por vivir.

Veamos lo que pasa en nuestro organismo según si elegimos el formato sólido o líquido de frutas y verduras:

  • Cuando comes una fruta entera esto es lo que pasa:
  1. Coges la fruta y piensas en comerla entera o con piel.
  2. En caso de pelarla o cortarla le dedicas un tiempo, y piensas en que la vas a comer.
  3. Empiezas a dar mordiscos. Un bocado, y masticas, otro bocado, y masticas.
  4. Y así pasa el tiempo: unos 5-10min según la pieza de fruta que sea, y el tiempo de que dispongamos.
  5. Al pasar el tiempo, por el espacio que ocupa, y al ir la pieza entera con su fibra, nos llegan de a poco las señales de saciedad.
  6. Tu cuerpo sabe que está comiendo, que se ha llenado en parte o en su totalidad según el hambre que se tenga o lo que se haya comido al tiempo, y ha saboreado una pieza de fruta.
  7. La fruta poco a poco se va digiriendo. La fibra que la acompaña, hace que este proceso sea de forma lenta.
  8. Por tanto la absorción de sus macronutrientes, en este caso, la fructosa, se hace también de forma lenta.
  9. Va pasando a sangre de forma paulatina de manera que la insulina no se eleva en exceso sino que se libera poco a poco. Ésta va llevando esta glucosa a las células para que realicen sus funciones.
  10. Lo que se traduce en que tendremos energía y saciedad a medio-largo plazo, según si hemos ingerido a la vez junto con esa pieza otros alimentos, y según el contexto y circunstancias que rodeen a esa ingesta.

 

  • Cuando tomas un zumo o licuado esto es lo que pasa:
  1. Coges la fruta y la partes a la mitad o la pelas. No será 1 pieza sino que seguro que son varias.
  2. Las exprimes o echas a la licuadora.
  3. Extraes el zumo o licuado y lo pones en un vaso.
  4. Comienzas a beberlo. Y tardas aproximadamente 5min en terminarlo.
  5. En el estómago, y debido a la ausencia de la fibra y a la velocidad con que se toma, llega rápidamente una gran cantidad de nutrientes, en este caso, fructosa, pero no es capaz de generar las señales de saciedad ya que el volumen es menor.
  6. Además, se absorbe mayor cantidad de fructosa (más de una pieza de fruta) en menor tiempo, lo que provoca una elevación mayor de insulina en sangre, haciendo que el páncreas tenga que esforzarse de más, para poder reducir la glucemia.
  7. Posteriormente se produce una bajada drástica de la glucemia (el cuerpo en seguida quiere que la glucemia se encuentre en valores normales porque es peligroso que se encuentre elevada) debido a la alta secreción de insulina, haciendo que vuelvan más rápidamente las señales de hambre.
  8. Esto se traduce en que el hambre puede volver a aparecer más pronto, a pesar de haber ingerido mayor cantidad de nutrientes. La saciedad dura poco tiempo, en caso de que llegue.
  9. De forma repetida en el tiempo, se producirán picos de glucosa en sangre, con el consecuente sobreestímulo del páncreas, es decir hiper e hipoglucemias repetidas. Esto a largo plazo, puede predisponer a la aparición de diabetes.
  10. Además, ensucias más cacharros en la cocina con lo que al final te lleva más tiempo 😉

El batido se encontraría en un punto medio entre el zumo y la pieza entera de fruta, ya que aunque se encuentre en forma triturada, la fibra sigue allí. Por tanto estaría a caballo entre ambos, como mejor opción que zumos y licuados en relación al impacto sobre el organismo, pero no mejor que la pieza entera.

Vale la pena mencionar que muchas veces, si nuestro cuerpo nos pide un zumo, puede ser que lo que de verdad quiera es líquido, agua, es decir, hidratación. Así que prueba con el agua, y si te es aburrida, añádele unos hielos y limón, o menta, hierbabuena o pepino, o elige una infusión, té o café, preferiblemente antes que un zumo, y quizá acompáñalo de la pieza de fruta entera. Aun así, el zumo es perfectamente válido de vez en cuando.

Porque, ¿cuál es la problemática de las dietas detox?

Este tipo de “retos” suelen ser extremadamente restrictivos por unos días, teniendo el mismo funcionamiento que las dietas milagro, favoreciendo una mala relación con la comida, entorpeciendo la adquisición de hábitos saludables y provocando el efecto rebote o yo-yo. Lejos de buscar una mejora en tu salud, provocan un empeoramiento tanto a nivel físico como a nivel mental.

Otros peligros de seguir dietas detox son: Pérdida de masa muscular, cálculos renales (exceso de oxalatos de las hojas verdes junto con vitamina C, que precipitan a oxalato cálcico en los riñones), carencias no solo en energía sino en vitaminas y minerales, toma de multivitamínicos para suplir esas carencias en formatos de macrodosis que pueden provocar toxicidad (entorpecemos la labor de detoxificación natural del riñón al tener que sobreesforzarse en eliminar el extra innecesario de nutrientes), y los ya mencionados trastornos de la conducta alimentaria (TCA). Los TCA son posiblemente la peor consecuencia a largo plazo de estas “dietas”.

Y por último, una puntualización, porque como CON TODO EN NUTRICIÓN, la respuesta correcta es DEPENDE. Y es que los batidos o zumos pueden tener utilidad y ser muy apropiados en según qué situaciones:

  • Problemas con la dentición o con la deglución, cirugías de la boca y cuello
  • En caso de necesitar llevar a cabo una dieta baja en residuo (sin fibra)
  • Tras cirugías del aparato digestivo
  • Si existe baja tolerancia a fruta o la verdura cruda con lo que la única forma de ser aceptada es en forma de zumo o batido
  • Como transición entre la nutrición parenteral y oral
  • Cuando es necesario seguir una dieta astringente y de reposición de fluidos
  • Necesidades muy elevadas de micronutrientes en situaciones concretas o patologías
  • Simplemente por gusto, o porque un día nos apetece, pueden también formar parte de un patrón de alimentación saludable.

A nadie le decimos que un puré de verduras sea malo, ¿verdad? Pues va igualmente triturado, y aunque el aporte de hidratos de carbono suela ser menor en comparación a la fruta, la cocción también favorece la digestión y absorción rápida de nutrientes.

Como podemos ver, hay muchas situaciones en las que no solo pueden ser apropiados sino que también la única opción. Así que no juzguemos a alguien que vemos que toma zumos o batidos, porque no conocemos su caso personal. Como mucho, podemos compartirle la información de este post, por si acaso.

Entonces, si quieres hacer un “detox” después de Navidad, que se traduzca en ir al nutricionista y comenzar a aprender a tomar mejores decisiones con respecto a la alimentación. A ser capaz de integrar más verduras, frutas, legumbres, frutos secos… A que sea en unas proporciones adecuadas a ti, razonables y balanceadas. A que estén cubiertas todas tus necesidades de nutrientes, y satisfecho además tu paladar. A mejorar tus digestiones, tu calidad del sueño, o tu rendimiento deportivo. Pero no para quitarte o limpiarte las toxinas navideñas, de eso se encarga tu cuerpo. La compensación no lleva a nada bueno.

Detoxifícate de otras cosas antes de restringirte la comida. Una buena idea es de todos esos anuncios, cookies o perfiles en instagram que te recomiendan que hagas detox ☺

 


Cristina Casado
Dietista-nutricionista graduada en Nutrición Humana y Dietética por la Universidad de Valladolid y especializada en Nutrición Clínica y Deportiva Vegetariana y Vegana por el Instituto de Ciencias de la Nutrición y la Salud.
Para más información o contacto puedes enviar un mail a nutricion@unionvegetariana.org

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