Consejos para sobrevivir a la Navidad sin morir en el intento

Consejos para sobrevivir a la Navidad sin morir en el intento

¿Cómo lo hago para no ganar 5kg en un mes? ¿Hago un plan detox en enero? ¿Compro turrón sin azúcar? ¿Me hago los polvorones en casa?

Estas son preguntas comunes que se plantea la gente cuando llega esta época del año. Ya solo el término “sobrevivir” a la Navidad transmite esa idea de que vamos a pasar una especie de odisea en la que tenemos que sortear los diferentes obstáculos (cenas de empresa, bandejas de turrones, ferreros y mazapanes…) y llegar vivos a enero, como si diciembre fuese una cruzada.

Es por eso que me gustaría comentar una serie de cosas para relativizar en estas fiestas, y ayudarnos a no perder el norte.

  • Menos para los niños afortunados que solo ven en estas fiestas regalos, comida, familia y felicidad, para el resto de la gente la Navidad suele ser una época estresante, así que es completamente normal agobiarse

No quiero ser el grinch, pero es comprensible que a mucha gente le agobie tener que juntarse con personas  con la que prácticamente no tiene relación, pensar y preparar muchas comidas, comprar regalos, agradar a todo el mundo…

 

  • Así que me gustaría recordar el máximo de esta época: juntarse con tus seres queridos, disfrutar del tiempo rodeado de tu gente, e inundarse del espíritu navideño. No dejemos que la comida nos obsesione y sea lo más importante. Por mucho que todo se haga alrededor de una mesa, hay que recordar que no nos juntamos para comer, sino que nos juntamos, y juntos comemos.

 

  • Una vez tenemos esto claro, disfrutemos de la comida. La comida navideña no es la más saludable del mundo, eso lo sabe cualquiera, pero es un momento una vez al año en el que es típico consumir estos productos, por lo tanto, saboreémoslos, seamos conscientes cuando comemos y no engullamos por engullir.

Haz del momento de cocinar y de comer un momento social, en el que se disfrute de la compañía y el fin último de comer no sea lo más importante. 

  • Esto enlaza con 2 ideas: la idea de que no tienes que empacharte, y la idea de que no tienes que culpabilizarte.

Cuesta mucho encontrar el límite cuando seguimos viendo comida en la mesa. Nuestro hambre comienza por los ojos, así que es preferible no tener todo el rato el estímulo. Esa bandeja de dulces que está siempre encima de la mesa puede volver al armario hasta nuevo aviso. Come hasta saciarte, pero evita llegar a tu límite. Además, ¡es genial tener sobras para comer al día siguiente!

 

Y por otro lado, después de haber comido alimentos considerados menos sanos (lo de sano es muy relativo, depende de para qué), o de haber comido más de lo que solemos comer, no nos culpabilicemos, no pretendamos compensar dejando de comer al día siguiente, pasando 2h en el gimnasio o sobreviviendo a base de zumos. Sigue tu rutina habitual de comidas. Mientras que comas “diferente” en las fechas señaladas, y el resto del tiempo lo hagas como sueles, todo debería ir bien.

Aunque eso sí, escucha a tu cuerpo, si después de la comida y sobremesa de Navidad hasta las 8 de la tarde no tienes hambre, tampoco te obligues a cenar como lo haces de forma habitual.

 

  • Es aquí donde más gente suele fallar. Las fechas señaladas de Navidad son solamente 5 comidas, pero nos empeñamos en que sean todo diciembre y la mitad de enero. Entre cenas de empresa, reuniones con amigos, los turrones que inundan los supermercados ya en noviembre, y comerse las sobras, hacemos de la Navidad 2 meses. 

Y para tu cuerpo, no es lo mismo comer distinto 5-7 comidas al año, que todos los días durante 1 mes. Cuanto más normal mantengamos nuestra alimentación el resto del tiempo, menor impacto vamos a tener de cara a enero.

 

  • Y especialmente para veganos o vegetarianos, no sientas la obligación de empacharte a base de algo “porque es vegano” o “porque es vegetariano” pensando que encima que es lo único que puedes comer, si no lo acabas es de mala educación o lo estás desaprovechando. Escucha a tu cuerpo y come disfrutando, no por obligación

Si tenemos claro esto, no existirá dicha odisea y nos podremos centrar en disfrutar.

¡Felices fiestas!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cristina Casado

Dietista-nutricionista graduada en Nutrición Humana y Dietética por la Universidad de Valladolid y especializada en Nutrición Clínica y Deportiva Vegetariana y Vegana por el Instituto de Ciencias de la Nutrición y la Salud.

Para más información o contacto puedes enviar un mail a nutricion@unionvegetariana.org

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